La competencia central que un candidato debe acreditar en la realidad actual es ser el “atajo” hacia los objetivos de la empresa en la que trabaja.
Para convertirse en un “atajo” es necesario:
Fijar con precisión los objetivos personales, compararlos con los de la organización y ver el grado de congruencia que hay entre ellos, si no la hay es prácticamente imposible tener un buen desempeño.
Tener muy buenas relaciones interpersonales, crear redes relacionales y aprovechar los canales informales.
Ser capaz de trabajar bajo presión manteniendo el equilibrio emocional.
Analizar situaciones complejas velozmente usando pensamiento sistémico –considerar todas las variables intervinientes y las relaciones entre ellas-
Monitorear la acción, detectar desvíos de manera permanente y corregir con velocidad.
Ser resiliente o sea superar las dificultades de todo tipo.
Sea lo que sea lo que sucede, tener opciones y si es con buen humor ¡el candidato perfecto!
Para saber en qué punto está cada persona con respecto a estas habilidades es muy importante realizar evaluaciones, tanto por parte del candidato para conocerse y desarrollarse, como para las empresas para que sus equipos sean realmente exitosos.
Para conocer en profundidad: evaluaciones@tiemporeal.com.ar |